Tortada

photo

La primera vez que probé esta tarta tendría allá por los 10 años y no me entusiasmó nada de nada. De hecho, cada vez que me invitaban a un cumpleaños y llegaba la hora de soplar las velas, el chasco era importante cuando descubría que tocaba tortada…grrrr…. y encima esto pasaba más de lo que a mí por aquel entonces me hubiese gustado porque en esta zona es una tarta muy común en cualquier celebración.

Sin embargo, y como pasa con muchas cosas que de niños no nos gustaban y ahora nos encantan, con el paso de los años se ha convertido en una de mis tartas preferidas. La base de la tortada es un bizcocho de almendra, apenas lleva harina, huevo y azúcar, bañado generosamente en almíbar y cubierto con un delicioso merengue….vamos, light, light, lo que se dice light, no es….pero está de muerte!

Ésta es la primera vez que me he lanzado a hacerla y además para una ocasión que lo merecía, el cumpleaños de mi madre, y el resultado, aunque mejorable (ya os cuento al final por qué), ha sido bastante bueno. Felicidades mami! 😘😘

Vamos allá.

Ingredientes para el bizcocho 

-150 gr de almendra molida

-4 huevos

-40 gr de harina

-180 gr de azúcar

-Ralladura de limón

Ingredientes para el almíbar (con el que bañaremos el bizcocho)

-250 ml de agua

-180 gr de azúcar

-Canela en rama y corteza de limón

Preparación de la base

Separar las claras de las yemas y montar estas últimas  a punto de nieve incorporando la mitad del azúcar. Por otro lado batir las yemas, con la otra mitad del azúcar, hasta que tengan un aspecto blanquecino y espumoso. Añadir la ralladura de limón a las claras montadas, después, ya sin batir, ayudándonos de una espátula y con movimientos envolventes, incorporamos la mezcla de yemas y por último los ingredientes secos, harina y almendra. En esta última parte es muy importante mezclar sin batir para que las claras no se desmonten.

Ponemos la masa resultante en un molde previamente engrasado y enharinado y horneamos a 170-180º durante 35 o 40 min. (pinchar para comprobar antes de sacar).

Mientras el bizcocho se hace, podemos preparar el almíbar con el que lo bañaremos. Ponemos en un cazo el agua, el azúcar, la canela en rama y la corteza de limón. Dejamos cocer 5 min aprox, tened en cuenta que no debe quedar espeso ya que no empaparía bien el bizcocho.

Una vez frío el bizcocho (lo habremos dejado enfriar dentro del molde), y aún dentro del molde, lo bañamos con el almíbar caliente.

Yo hice esta parte la tarde anterior y la mañana siguiente, la dediqué a hacer el merengue y la decoración.

photo 1

Ingredientes para el merengue italiano

-100 ml de agua

-240 gr de azúcar

-4 claras

En un cazo ponemos el agua y 200 gr de azúcar y dejamos cocer a fuego medio hasta que alcance los 120º. Por mi experiencia os digo que lo mejor, sobre todo si es tu primera vez, es disponer de un termómetro pero si no lo tenéis, como era mi caso, la referencia en tiempo podría ser aprox. 10 min.

Mientras, montamos las claras a punto de nieve fuerte junto con el resto del azúcar.

Cuando el almíbar está en su punto lo vamos incorporando a las claras muy poco a poco y en forma de hilo, batiendo sin parar. Es muy importante que la incorporación del almíbar sea de esta manera ya que al estar muy caliente, si lo añadimos demasiado deprisa, podríamos estropear las claras. Una vez incorporado todo el almíbar, seguimos batiendo hasta que el merengue se enfríe y coja consistencia (aprox 10 min).

El resultado debe ser un merengue firme y de aspecto brillante….y sabor delicioso, como no!

photo 2

Y ahora ya solo queda cubrir el bizcocho totalmente con una buena primera capa de merengue y decorarlo después con el merengue restante y con ayuda eso sí de una buena manga pastelera.

photo 3

Y ahora os cuento por qué decía lo de que el resultado fue bueno, aunque mejorable. Para empezar el almíbar del bizcocho me quedó demasiado espeso, primer error, pero no tenía referencia sobre tiempo o textura así que fue todo a ojímetro. El segundo problema lo tuve esta vez con el almíbar del merengue, de nuevo sin referencia de tiempo y sin termómetro, lo dejé espesar de más y cuando lo incorporaba a las claras, según lo vertía, se iba cristalizando 😩😫. Vamos, merengue crocanti 😜. Y por último … no tenía manga pastelera, no me quedaban desechables y tuve que apañarme con una bolsa de las de los bocadillos del almuerzo…un desastre vamos. En fin, para disimular un poco la decoración tan cutre, recurrí al soplete para caramelizar algunas zonas 😁.

Pese a todo, la tortada estaba buenísima, es más pienso repetirla en cuanto pueda ☺️.

Besos!!

Anuncios